Las principales responsabilidades del consejero general para las Misiones están bien definidas en el artículo 138 de las Constituciones Salesianas: él “promueve en toda la Sociedad el espíritu y el compromiso misionero. Coordina las iniciativas y orienta la acción de las misiones para que respondan, con estilo salesiano, a las urgencias de los pueblos a evangelizar. También es su tarea asegurar la preparación específica y la actualización de los misioneros”.
El padre Jorge Mario Crisafulli nació el 19 de marzo de 1961 en Bahía Blanca, Argentina, hijo de Salvatore Crisafulli y Gladia Gamberini. Ingresó posteriormente al noviciado “San Miguel” de La Plata, donde emitió los primeros votos religiosos el 31 de enero de 1980, y seis años después, en 1986, los votos perpetuos, en Junín de los Andes. Fue ordenado sacerdote en Bahía Blanca el 5 de mayo de 1990.
Después de un año como vicario en la comunidad de Villa Regina, en el sur de Argentina, el padre Crisafulli trabajó durante dos años en Bahía Blanca, y en 1996 partió como misionero a África Occidental, pasando así a formar parte de la Inspectoría de África Occidental Anglófona (AFW).
Fue encargado (1998-99) y luego director (1999-2003) de la comunidad de Sunyani, en Ghana, posteriormente también encargado (2004-06), y luego director (2006-09) de la Casa Inspectorial de Ashaiman, también en Ghana.
Posteriormente fue nombrado superior de la Inspectoría AFW para el sexenio 2010-2016, cargo tras el cual asumió durante otros seis años el rol de director de la comunidad “Don Bosco Fambul” de Freetown, en Sierra Leona, impulsando significativamente el trabajo social a favor de los miles de niños y niñas de la calle en la ciudad.
Finalmente, en 2022 fue nombrado primer superior de la nueva Inspectoría “San Artemides Zatti” de África Nigeria-Níger (ANN). El padre Crisafulli habla español, inglés e italiano.